Nodo intermodal metropolitano B-30 Sant Cugat

#Planeamiento #Regeneración_Urbana #Infraestructuras

Cliente: Área Metropolitana de Barcelona

Lugar: Rubí - Sant Cugat del Vallés, Cataluña

Fecha: 2021

Equipo: Col·lectiu CCRS + José María Gómez + Víctor Adorno + Miquel Martí

FINALISTA Concurso de ideas “El futur de les infraestructures viaries. Nusos i cruïles”

Muchos de los asentamientos que conforman el Área Metropolitana de Barcelona han experimentado a lo largo de los últimos años una pérdida de la escala humana, asociada al desarrollo de las grandes infraestructuras de movilidad. El concurso “El futur de les infraestructures viaries. Nusos i cruïles” invita a repensar las grandes arterias de viario segregado que existen en el entorno metropolitano en ejes estructuradores capaces de reconectar ciudad y paisaje.

Se plantea la transformación del Corredor del Vallès, constituido por la AP-7 y la B-30, con el objetivo de reconvertirlo en un eje metropolitano que combine movilidad sostenible, nuevas centralidades urbanas y conexión ecológica. El análisis inicial identifica problemáticas derivadas de la pérdida de escala humana, la fragmentación de tejidos urbanos y la segregación de usos que debilitan la conectividad local. Asimismo, se señala la presión y el impacto de estas infraestructuras sobre la matriz agroforestal y los sistemas hidrológicos. Frente a ello, la propuesta busca reequilibrar las relaciones entre ciudad, movilidad y territorio.

Uno de los objetivos principales consiste en consolidar la transversalidad urbana mediante cinco ejes de urbanidad de característica bien diversas: 1 eje de la salud, 2 eje terciario, 3 eje económico, 4 eje del conocimiento y 5 eje urbano. Estos permiten recomponer la continuidad entre municipios y reforzar la centralidad metropolitana en puntos estratégicos como el entorno del Hospital General, el nodo empresarial de Sant Cugat y el campus de la UAB. La transformación de la B-30 en una vía urbana y compartida se concibe como la base para potenciar estas centralidades, complementada con una línea de BRT y la implantación de tres nodos intermodales capaces de integrar transporte público, movilidad activa y park & ride.

La propuesta se basa en la intervención sistemática a través de cinco herramientas: 1 conectar mediante pasos y cubiertas, 2 cohabitar generando fachadas activas hacia la infraestructura, 3 compartir a través de vías laterales pacificadas, 4 enlazar transformando nudos viarios en plazas metropolitanas y 4 restaurar espacios naturales y mejora de los sistemas de drenaje.

Como caso piloto se desarrolla el nodo intermodal del entorno del Hospital General, donde se plantea el soterramiento de la AP-7 y las estaciones ferroviarias para crear una gran plaza intermodal, un Smarthub de movilidad y un eje cívico que conecte Rubí y Sant Cugat. De este modo, la infraestructura se convierte en un auténtico corredor urbano y ecológico, recuperando su dimensión metropolitana al servicio de la ciudadanía y el territorio.

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